1-6. Internet y Educación

La revolución educativa de la sociedad del conocimiento nos empuja sin remedio a optar por modelos pedagógicos difícilmente imaginados hace 15 años, en donde los métodos educativos están siendo estructurados bajo esquemas virtuales y a la búsqueda e implementación de nuevos modelos de aprendizaje basados en plataformas tecnológicas.

Reconociendo las ventajas del uso del ordenador e Internet, los organismos internacionales como la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), el Banco Mundial, la UE y en consecuencia las políticas nacionales, han sentado las condiciones y están brindando todo tipo de facilidades para introducir el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en todos los niveles del sistema educativo, iniciando esta tarea en las Instituciones de Educación Superior, las cuales están apoyándose en este tipo de herramientas para desarrollar proyectos de investigación que den respuesta a la problemática particular de cada país.

Internet se convierte en la plataforma de apoyo que requiere la educación y la investigación ya que permite, con un ahorro de tiempo y recursos, la difusión de conocimientos y el intercambio de información entre docentes e instituciones. Por lo anterior, es preciso enfatizar que el uso de la informática en las tareas de investigación, puede aportar grandes beneficios a la educación en todas sus áreas, desde la administrativa hasta la función docente.

Se considera la inclusión de las nuevas tecnologías como una herramienta de apoyo, interacción y difusión de enorme valor para la:

  • Obtención de información actualizada
  • Comunicación con colegas de otras instituciones tanto privadas como públicas en el plano nacional e internacional
  • Elaboración de proyectos conjuntos sin necesidad de desplazarse del sitio de trabajo o del hogar mismo
  • Retroalimentación de los programas que cada cual por su parte han puesto en marcha
  • Intercambiar experiencias a través de una interacción “en línea o virtual”

Como señala el profesor Beltrán Llera en su libro “Aprender con Internet”[1]: “Aprender significa desarrollar habilidades y destrezas que permitan seleccionar; organizar e interpretar la información”. El aprendizaje significativo es constructivo, dado que las actividades que el alumno realiza tienen como finalidad la construcción personal del conocimiento; es auto-regulado, ya que a medida que el aprendizaje avanza y el alumno posee mayores recursos cognitivos, éste asume la dirección del aprendizaje y el profesor asume el rol de guía; además, es un aprendizaje interactivo: el alumno parte de los diferentes puntos de vista y versiones de un mismo suceso para construir la suya propia.

La tecnología se convierte en un instrumento cognitivo dentro del aprendizaje significativo dado que permite una construcción individual y social del conocimiento dentro de comunidades de aprendizaje. Además, gracias a la tecnología se fortalece la comunicación interactiva entre alumnos y entre alumno-profesor.

Cabero (2002)[2], plantea una serie de ideas que deben guiar la utilización de los medios desde una perspectiva didáctica, y no técnica, planteando que la utilización del medio va a estar en función de los objetivos que se pretendan conseguir y que lo justifiquen, en base a la necesidad que plantea el proceso de comunicación que tratemos de conseguir. En definitiva si tenemos presente que el objetivo fundamental de la enseñanza es producir el aprendizaje de nuestros alumnos, el medio lo entendemos como un elemento que favorece la interacción en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Debemos aprovechar la facilidad de distribución de materiales formativos y las herramientas de comunicación que ofrece la Red para crear un entorno para el aprendizaje.

Como continúa explicando el profesor Beltrán: “El potencial de las nuevas tecnologías está en su capacidad de funcionar como una red de recursos y, a la vez, facilitar el aprendizaje individual y colaborativo” Para ello debemos partir de la consideración de la tecnología y de los ordenadores como instrumentos cognitivos, es decir, como una herramienta que ayuda al estudiante en su proceso de aprendizaje significativo, construyendo su propio conocimiento. “Los ordenadores pueden apoyar el pensamiento reflexivo de los estudiantes porque les permite aprender planificando las actividades, controlando sus resultados, evocando lo que ya saben, creando conocimientos nuevos, modificando los viejos, aprendiendo de los errores, consolidando los aciertos, en suma, tomando decisiones respecto a la cadena de la construcción del conocimiento”.

Según Calzadilla[3], desde el punto de vista pedagógico, las TIC representan ventajas para el proceso de aprendizaje colaborativo, entre las que destacan:

 

a) Estimular la comunicación interpersonal, que es uno de los pilares fundamentales dentro de los entornos de aprendizaje virtual, pues posibilita el intercambio de información y el diálogo y discusión entre todas las personas implicadas en el proceso. Existen herramientas que integran diferentes aplicaciones de comunicación interpersonal o herramientas de comunicación ya existentes (como el correo electrónico o el chat). Estas aplicaciones pueden ser síncronas, como la audio/videoconferencia, las pizarras electrónicas o los espacios virtuales y asíncronas como los foros o listas de discusión.

b) Las nuevas tecnologías facilitan el trabajo colaborativo, al permitir que los alumnos compartan información, trabajen con documentos conjuntos y faciliten la solución de problemas y toma de decisiones. Algunas utilidades específicas de las herramientas tecnológicas para el aprendizaje cooperativo son: transferencia de ficheros, aplicaciones compartidas, asignación de tareas, calendarios, chat, convocatoria de reuniones, lluvia de ideas, mapas conceptuales, navegación compartida, notas, pizarra compartida, votaciones, etc.

c) Acceso a información y contenidos de aprendizaje: mediante las bases de datos on line o bibliográficas, sistemas de información orientados al objeto, libros electrónicos, publicaciones en red, centros de interés, enciclopedias, hipermedias, simulaciones y prácticas tutoriales que permiten a los estudiantes intercambiar direcciones, diversificar recursos e integrar perspectivas múltiples.

d) Creación de ejercicios de evaluación y autoevaluación, con los que el docente podrá conocer el nivel de logro y rediseñar la experiencia de acuerdo a su ritmo y nivel y al estudiante le ofrecerán retroalimentación sobre el nivel de desempeño.

Jonassen (200) clasifica los instrumentos cognitivos según la estrategia cognitiva que desarrolla de forma más directa:

  • Internet: búsqueda y exploración del conocimiento
  • Hipermedia: construcción del conocimiento
  • Bases de datos: organización del conocimiento
  • Mapas conceptuales: representación del conocimiento
  • Sistemas de experto, Micromundos: compresión del conocimiento
  • Telecomunicación, e-mail: construcción social del conocimiento.

Dado que el propósito final de este trabajo son las Webquest, profundizaré en las dos primeras estrategias:

INTERNET

La finalidad del uso de Internet en el proceso de aprendizaje es la síntesis y la reflexión. No se trata de buscar y copiar la información en el WWW, sino de procesarla, sintetizarla, contrastarla y a partir de ella elaborar un nuevo material. Sólo así se podrá conseguir un aprendizaje significativo e Internet en instrumento cognitivo que fomenta el pensamiento crítico de los alumnos.

Beltrán señala que estos instrumentos “comprometen la inteligencia analítica y creadora: favorecen la capacidad de planificación de las actividades, la selección de la información y la integración de la misma en el proyecto de aprendizaje”.

HIPERMEDIA

Se define el “hipermedia” como la integración de multimedia e hipertexto, es decir, hipertexto con múltiples vía de acceso a la información. El trabajo de los alumnos con el hipermedia mejora su capacidad de integrar los datos de la información, desarrollan su capacidad para organizar los conocimientos, aumentan las relaciones y enlaces que establecen entre las ideas y consolida su compresión general.

Según Beltrán, “el hipermedia desarrolla las capacidades de los estudiantes para seleccionar, organizar y elaborar la información que son las bases de la inteligencia analítica y constituyen la base de la construcción del conocimiento… Favorece el aprendizaje cooperativo, ya que se alimenta de la aportación que cada estudiante realiza al conjunto de la comunidad de aprendizaje y además provoca la negociación social del conocimiento.”


[1] “Aprender con Internet”, Foro pedagógico de Internet, Fundación encuentro, Madrid, 2003


[2] Cabero, J. (2002): Los recursos didácticos y las TIC. En Gonzáles Soto, A.P. (Coord.) Enseñanza, profesores y universidad. ICE Universidad Rovira y Virgili. Tarragona, 143-170.


[3] Aprendizaje colaborativo y Tecnologías de la Información y la Comunicación, en Revista Ibero-americana de Educación, http://www.campus-oei.org/revista/deloslectores/322Calzadilla.pdf [consulta: mayo, 2005]